domingo, 29 de diciembre de 2013

Subpersonalidades ... hacer una biofusión

Llamamos subpersonalidades a aquellas facetas, formas de ser nuestras, a los distintos rasgos de nuestra personalidad.  Son características que nos hacen ser como somos, desarrolladas a lo largo de los años en función de nuestra vida y de cómo hemos resuelto cada situación.  Son nuestras maneras de enfrentarnos a determinadas situaciones.  Por ejemplo: la ordenada, la sargento, la despistada, la mimosa, la borde... rasgos de nuestra personalidad.  A cada uno de estos rasgos le ponemos un nombre o un mote que lo defina lo mejor posible, y eso son las subpersonalidades.
Estas subpersonalidades se utilizan en hipnosis para ayudarnos a comprender por qué reaccionamos como reaccionamos ante determinadas situaciones, y a intentar devolvernos el control sobre esas reacciones.  Seguro que más de una vez os ha pasado que ante un comentario habéis saltado en automático con alguna respuesta borde y a los 5 min pensar... pero por qué he reaccionado así, si no es lo que pretendía decir...  Nosotros llamamos a esto una subpersonalidad fuera de control.  Es un rasgo de tu carácter que ha sido utilizado muchas veces y que ya sale en automático aun cuando no corresponda en ese momento.  Y cuando vamos cambiando de forma de ser, por necesidad o porque no nos gustan ciertas cosas de nosotros mismos, esas subpersonalidades fuera de control nos lo ponen muy difícil.  A nivel racional y emocional cambiamos y sentimos de forma diferente, y sin embargo la inercia nos empuja a reaccionar de forma contraria a lo que nos gustaría.
Devolver una subpersonalidad al control (a que no salga en automático, sino sólo cuando yo quiera) lo hacemos a través de la hipnosis haciendo una 'biofusión'. Es el nombre de esta técnica, primero hay que ver cuándo y por qué se originó esta subpersonalidad. Después entender de qué modo este rasgo de nuestro carácter nos ha beneficiado a lo largo de nuestra vida, y luego biofusionarla.
Las subpersonalidades están en constante proceso de formación y destrucción... puesto que nuestra vida está en constante cambio, nuestra forma de ser y sus características, también.  Se dice que una persona sana tiene entre 12-15 subpersonalidades distintas; un esquizofrénico unas 30-40.
El trabajo con subpersonalidades es un trabajo muy profundo, mueve cosas a nivel casi del cerebro reptiliano y sus resultados son asombrosos. Pero siempre hay que recordar que, como todo, está compuesto de capas. Un problema de salud 'x' no suele ser el resultado de una sola cosa, sino de un cúmulo de varias capas de cosas, hay que ir resolviendo capa por capa.

Gracias,
Laura
www.sanarahora.es
*Estos consejos prácticos no sustituyen en ningún caso la consulta con su médico u otros profesionales de la salud.  Son mi opinión, la responsabilidad de llevarlo a la práctica es de cada uno. Consulte con su profesional de la salud si tiene dudas.