domingo, 30 de marzo de 2014

¿Qué es la manipulación visceral?

La manipulación visceral, también llamada osteopatía visceral, es la terapia que que ayuda a 'colocar las tripas en su sitio'.  Dicho de una manera muy coloquial pero explicativa.  Es la terapia manual que ayuda con cualquier dolencia que tenga que ver con los órganos internos (estómago, hígado, intestino grueso o delgado, útero, vejiga...).
Habitualmente son los osteópatas los que realizan esta técnica, pero hay osteópatas que sólo estudiaron osteopatía estructural (la de los huesos y articulaciones).  Mientras que otros estudiaron tanto osteopatía estructura como visceral (de los órganos internos) y craneosacral (del cráneo y sistema nervioso central).  También existen posibilidades de estudiar la osteopatía visceral y craneosacral sin ser osteópata ni haber estudiado la estructural (por ejemplo en el Instituto Upledger)... son terapias distintas que a veces se incluyen en la misma área de estudio, pero cada rama tiene su propia técnica (aunque tienen cosas en común).
¿Qué es eso de 'colocar las tripas?  ¿No vienen ya colocadas de serie?  Pues sí y no.  Cuando nacemos las tripas, sobretodo el intestino grueso, se están terminando de reajustar al nuevo medio, la nueva forma de alimentarse, de respirar... (de ahí los cólicos del lactante... hasta que se adapta).  Pero no siempre se colocan bien.  Por eso, a los bebés con muchos cólicos se les recomienda hacer manipulación visceral, para ayudarles a que termine todo de 'estar en su sitio'.  También a lo largo de la vida las tripas pueden desajustarse por muchos motivos: esfuerzos físicos, mala alimentación, operaciones, adelgazamientos bruscos y pronunciados, embarazos, estreñimiento....
Un problema de vísceras no siempre lo notamos en las vísceras (tipo, me duele el estómago o la hernia de hiato), sino que habitualmente se refleja en dolores de espalda (como ya vimos en el post anterior). También se refleja en las analíticas (sobretodo problemas de hígado), y a veces en dolor localizado en el punto.  Como siempre, la clave para resolver el problema está en saber el origen: si es de un esfuerzo físico, de una enfermedad concreta, de una mala alimentación, estreñimiento (que a veces es causado directamente por la mala colocación del intestino grueso) o incluso somático (el clásico dolor de estómago por nervios). O la mezcla de varios factores.  También son clásicos los problemas de cistitis crónicos o constantes generados por lo que se llama 'cistitis de contacto' (problema de descendimiento de vísceras, suele dar tras mantener relaciones sexuales) más que por las bacterias.
Suelen hacer falta mínimo 2-3 sesiones para colocar lo que sea, y luego ver, si el problema era meramente mecánico, se resuelve. Si hay más cosas implicadas habrá que echar mano de la acupuntura y/o la homeopatía.

Gracias,
Laura
www.sanarahora.es
*Estos consejos prácticos no sustituyen en ningún caso la consulta con su médico u otros profesionales de la salud.  Son mi opinión, la responsabilidad de llevarlo a la práctica es de cada uno. Consulte con su profesional de la salud si tiene dudas.