viernes, 3 de enero de 2014

Huir o quedarse. Implicarse o abandonar

"Lo más difícil en la vida es saber qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar"  (B. Russell)
"Life is a balance of holding on and letting go" Rumi

Las dos posiciones son necesarias e importantes. Y cualquiera de las dos (huir o quedarse, implicarse o abandonar) son la decisión correcta, según para quién y en qué momento.
Tradicionalmente, la mujer ha sido más de permanecer y el hombre de salir a la aventura, viene de la época del hombre cazador y la mujer recolectora. Son necesarias las dos posturas, el que sale es el que lleva el conocimiento y las experiencias a otros lugares, eso permite la interculturalidad, la mezcla y la evolución de la humanidad.  El que permanece es el que crea el hogar, consolida las civilizaciones y permite la crianza segura de los cachorros. Ambos son interdependientes y no se puede dar el uno sin el otro, aunque cuantitativamente son necesarios más de los que permanecen que de los que salen, por una simple cuestión de números (cuánta gente es necesaria para construir una ciudad y cuánta gente es necesaria para difundir una idea).
Esta dualidad se da en todos los ámbitos de la vida, en las relaciones amorosas/sociales, en las relaciones con los países/ciudades, en las relaciones con el trabajo/profesión... Al final se trata de tomar una decisión, con qué me comprometo y con qué no. Y cada una de esas decisiones que vamos tomando son las que van formando quiénes somos y en qué posición nos encontramos.  Por supuesto, la edad juega un papel importante, de jóvenes tendemos más a salir a la aventura y probar, según vamos madurando tendemos a permanecer y comprometernos más.  Lo importante es ser coherente con la decisión que tomemos y comprometernos con esa decisión, sea cual sea.  Como dice mi maestro: 'lo que decidas es lo correcto, ¿por qué?, porque lo has decidido'.  No sirve de nada estar eternamente preguntándonos: ¿y si hubiera elegido lo otro...? eso es malgastar energía.  Si tomas una decisión y, al cabo del tiempo, ves que es errónea, cambia de decisión. Como dice el refrán "Rectificar es de sabios".  Pero si estás cada dos días cambiando de decisión, no te engañes, eso no es sabiduría, es indecisión y miedo a comprometerte con lo que sea.
Es fundamental comprometerse con la decisión que tomes, porque es la herramienta para estar en paz y feliz con esa decisión. Si estás continuamente cuestionándote la decisión, te vuelves loco. Toma una decisión, la que sea, y comprométete con ella a tope, dale un tiempo. Si fue una decisión equivocada ya el tiempo te pondrá en tu lugar y podrás rectificar. Nunca es tarde para rectificar.  Tampoco hay que tenerle miedo a cambiar de decisión, somos seres en constante cambio y evolución, no se puede pretender que lo que decidiste hace 20 años siga siendo válido ahora.  Si lo es, genial, pero si no, no tengas miedo, el cambio de rumbo es duro pero muy gratificante.  Las excusas de, es que los hijos, la hipoteca y demás... son eso, excusas. Si la decisión que tomaste en su día hace que hoy seas desgraciado, cambia. Aunque sea un salto al vacío. Pero ten por seguro que si tú no eres feliz, nadie a tu alrededor puede serlo, así que no sólo estás siendo desgraciado tú, sino que estás haciendo desgraciados a los demás.  Obviamente el cambio de rumbo es algo que hay que pensar despacio, no vale un flash repentino. Tranquilo, no hay prisa, nunca es tarde para rectificar.
Lo importante es ser coherente con lo que se decide. Por ejemplo, hoy en día con esta crisis mundial, los españoles nos vemos en la constante tesitura de si emigrar o no en búsqueda de trabajo.  Cada uno tienes sus razones, sus prioridades y sus ambiciones, lo importante es que: si decides quedarte no estés todo el día gruñendo pensando en lo mal que va todo y que deberías irte. Si decides irte, no estés todo el día echando de menos el hogar y juntandote con los de tu cultura.  No es sano.  Cualquiera de las 2 decisiones es dura, tiene sus pros y sus contras y hay que valorarlo bien. Pero si te quedas, lucha por que las cosas vayan mejor (desde tu participación política hasta los pequeños detalles con los vecinos). Si te vas, lucha por adaptarte al nuevo lugar y sus costumbres, e intenta 'olvidar' lo que dejaste atrás.  No eches balones fuera, echar la culpa de los problemas de un país a sus políticos es absurdo. Desgraciadamente, los políticos son un reflejo de la sociedad que les vota, así que si están ahí haciéndolo mal es porque todos los ciudadanos lo estamos haciendo mal.  Así que, que cada uno coja su responsabilidad y cambie, en su escala, lo que tenga que cambiar (por ejemplo, en España, que levante la mano quien NO ha intentado pagar menos impuestos... es la picaresca, y luego nos extraña que los políticos roben a manos llenas? Son iguales, solo que a mayor escala).  Los países y las ciudades las hacen sus ciudadanos. Nadie te obliga a quedarte, nadie te obliga a irte, es TU decisión, así que sé consecuente.
En las relaciones amorosas/sociales la cosa se complica aún más, porque no es sólo tú decisión a tomar en cuenta, sino la del otro.  Tú puedes estar todo lo comprometido que quieras que si el otro no quiere... no hay nada que hacer. Y aquí, también tenemos una gran lección que aprender, a saber dejar ir lo que no podemos retener.  Las mujeres tendemos a agarrarnos a un clavo ardiendo, los hombres a salir huyendo a la primera de cambio.... y así nos va, a ver si poco a poco ambos nos encontramos en el medio.  De todas formas, sigue siendo tú decisión el cómo enfrentarte a una actitud u otra, sé consecuente y realista con lo que puedes esperar. Nadie te obliga a quedarte en una relación imposible... o ¿quizás es que te quedas ahí por miedo a una relación que sí sea posible?  A veces, cuando luchamos por una causa perdida es debido a un sentimiento romántico idealizado que nada tiene que ver con la realidad. Y preferimos ese sueño de película a enfrentarnos a la posibilidad real de estar con alguien que puede ver que no somos perfectos, o descubrir nosotros que ellos no son perfectos...
En las terapias naturales para ayudarnos en estas decisiones usamos fundamentalmente las flores de bach. También la medicina china, el qi gong y las constelaciones familiares.  Pero hay que recordar que estas técnicas son ayudas, la decisión siempre la tiene que tomar uno.  No esperéis ni confiéis en ningún terapeuta que os diga lo que teneis que hacer.  La decisión es de uno, y solo uno mismo puede tomarla. Puedes escuchar las opiniones de amigos y familiares, pero la decisión la tienes que tomar tú. Si tomas una decisión en función de lo que te dicen los demás, errarás seguro.

Aqui os dejo una canción de la película Habana Blues, gran película sobre la idiosincrasia de huir o quedarse.
https://www.youtube.com/watch?v=zxsIEVezZrQ&list=PLC778D1586EC1C3AC


Gracias,
Laura
www.sanarahora.es
*Estos consejos prácticos no sustituyen en ningún caso la consulta con su médico u otros profesionales de la salud.  Son mi opinión, la responsabilidad de llevarlo a la práctica es de cada uno. Consulte con su profesional de la salud si tiene dudas.

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